Uno de los temas recurrentes en las conversaciones de los mexicanos es la comida. No sólo porque constituye una actividad básica y cotidiana, sino porque la cocina mexicana despierta siempre y en todas partes comentarios elogiosos.
Especialmente en este nuevo siglo, cuando el rescate de la gastronomía mexicana parece estar en plena vigencia, cuando se recobran tradiciones y volvemos la vista hacia usos y costumbres de épocas pasadas. Hablar de la comida provoca, la mayor parte de las veces, nostalgia, casi todo el mundo tiene un recetario heredado de la abuela y los muy antiguos se cotizan a precios altísimos en el mercado y se conservan en lugares especiales de las bibliotecas públicas y privadas.
Especialmente en este nuevo siglo, cuando el rescate de la gastronomía mexicana parece estar en plena vigencia, cuando se recobran tradiciones y volvemos la vista hacia usos y costumbres de épocas pasadas. Hablar de la comida provoca, la mayor parte de las veces, nostalgia, casi todo el mundo tiene un recetario heredado de la abuela y los muy antiguos se cotizan a precios altísimos en el mercado y se conservan en lugares especiales de las bibliotecas públicas y privadas.
A casi todos nos gusta rememorar los complicados guisos que se cocinaban hasta no hace muchos y a los que la modernidad y el ajetreo de la vida de finales del siglo XX han convertido en recuerdos.
Pero hace poco más de cien años, las mujeres tenían el tiempo, el servicio doméstico y las ganas de preparar grandes comelitones casi a diario.
Pero hace poco más de cien años, las mujeres tenían el tiempo, el servicio doméstico y las ganas de preparar grandes comelitones casi a diario.
A casi todos nos gusta rememorar los complicados guisos que se cocinaban hasta no hace mucho y a los que la modernidad y el ajetreo de la vida principios del siglo XXI han convertido en recuerdos.
Ejemplo de estos manjares, son nuestros deliciosos bizcochos de Zapotlán el Grande, sí, el de las Hermanas Arreola, que desde el siglo antepasado han deleitado a los jalisciences y a todo México.
La Dulcería de las Arreola en Ciudad Guzmán
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| Dulces de todo tipo en Puebla |
O los dulces de camote, tan tradicionalmente poblanos pero tan mexicano como lo que mas.
Pero también, rendimos un recuerdo a aquellas recetas que después de 100 años, han sobrevivido, incluyendo una cruenta lucha armada que lejos de extinguir los recuerdos, impulsaron su preservación hasta nuestros días.
Qué tal una muy norteña Capirotada?
Muchas de esas escenas revolucionarias, de las soldaderas preparando tamales a sus "Juanes", los "guachos" tomando pulque, y todas aquellas cosas que aún se mantienen en el imaginario popular...en este nuestro México Bicentenario.
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| Una improvisada discada |
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| Un buen pulque |
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| Tamales para los vencedores |
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| Así se hacía el nixtamal |
Así pues, ofrecemos este espacio a aquellos que por la nostalgia por recetas olvidadas, o por aquellas que han resistido el paso del tiempo; quieren participar en este esfuerzo.
Pero nos interesan especialmente aquellos jóvenes que han decidido incursionar profesionalmente en la gastronomía. Esos estudiantes nuestros que mantendrán viva nuestra culturaculinaria y mantendrán nuestra gastonomía como un verdadero arte.
Bienvenidos!








